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ROSCADEROS
O LA SUERTE DEL CESTO
Los
"Roscaderos" es la única suerte, espectáculo, forma de
lidia, forma de toreo o como se le quiera llamar, que no está
tipificado ni explicado, ni tan siquiera en la Tauromaquia
Tradicional aragonesa, es por ello, por lo que nos animamos, a través
de este escrito, a intentar explicar lo que es, como se realiza, y
para que sirve o mejor dicho servía, ya que en la actualidad, los
roscaderos han quedado reducidos a una suerte meramente de exhibición.
No
está muy claro cual es el origen de la "suerte del cesto",
lo que si parece bastante claro, es que fue durante muchos años, una
forma de medir la bravura de las reses de lidia, al igual que hoy es
la suerte de varas. Se utilizaba en las tientas como termómetro de la
bravura, pero solo en la zona de Aragón y parte de Navarra, por lo
tanto nos atrevemos a afirmar, que fue la forma de tentar de aquellas
ganaderías que pastaban por estos lares, como eran las ganaderías de
Casta Navarra, que tan bravos ejemplares criaban y que precisamente
por esto dejaron de solicitar los toreros y al final llegaron casi a
desaparecer. Entonces, si las ganaderías que empleaban el roscadero
para calibrar la bravura, criaban animales bravos y encastados, se
puede afirmar que el roscadero es una forma de tienta y además
bastante buena, por supuesto que no queremos decir mejor que el
caballo, pero que debería tener su sitio en la historia de la
Tauromaquia Tradicional Aragonesa.
El
roscadero propiamente dicho es un cesto de mimbre muy parecido a los
utilizados en la vendimia que también se utilizaban, antiguamente,
cuando el maíz se recolectaba a mano. A este cesto se le coloca un
suplemento, también de mimbre de unos 25 centímetros alrededor de la
boca, para que a la res le quepa la cabeza. A la conjunción que forma
este suplemento con la boca del cesto se le llama campana.
En el centro o cuerpo del roscadero se colocan dos estacas
transversales, suelen ser de madera de olmo, por la gran resistencia
de esta madera. Estas estacas sirven, pues, para que la cuadrilla
pueda agarrar el roscadero. En algunas zonas se suele poner también
una estaca perpendicular, formando ésta con las anteriores citadas
una especie de cruz que evita que la res pueda introducir más la
cabeza en el roscadero. Desde aquí quiero censurar esa estaca
perpendicular, gracias a esta estaca muchas vacas encuentran ahí un
tope que no las deja meter bien la cabeza y por consiguiente no pueden
pelear bien. A los extremos de estas estacas se les llama púas
ó pugas. Concretamente púa solo se denomina a la estaca que
está más próxima a la campana, que es agarrada por dos mozos, uno
por cada lado, ya que la estaca trasera solo la agarra un mozo que es
el que "lleva" el roscadero, excepto como veremos más
adelante, en la zona de la Ribera del Ebro, que al ser el roscadero más
grande, tanto los mozos púas, como el llevador agarran el roscadero
por la misma estaca que es la estaca púa.
Para
proteger las manos de los mozos se suele adherir al mimbre del cesto
unas gomas para así impedir que el pitón de la res traspasando el
mimbre pueda herir las manos.

Roscadero
de las Cinco Villas

Roscadero
de la Ribera del Ebro
Como
se aprecia en las fotos la cuadrilla de roscadero la componen cuatro
personas. En los roscaderos de la zona de Cinco Villas el mozo que
lleva el roscadero lo agarra por la estaca trasera con una mano en
cada extremo, dos mozos uno a cada lado de éste denominados púas,
sujetan la estaca delantera ( el que esta a la derecha del que
lo lleva lo sujetará con la mano derecha y el que esté a su
izquierda viceversa), estos dos últimos se unen al mozo que lleva el
roscadero cogiéndolo por el hombro con la mano que le queda libre, y
un cuarto que se coloca detrás del mozo llevador lo agarra por la
cintura. Sin embargo en la zona de la Ribera del Ebro tanto el mozo
que lleva el roscadero, como los mozos púas cogen el roscadero de la
estaca delantera, y el cuarto mozo agarra el roscadero de la estaca
trasera, aunque los dos púas y el llevador también se unen mediante
sus brazos agarrándose por el hombro. En las fotos se puede
apreciarlas dos formas diferentes de llevar, o coger el roscadero.
Explicar
la técnica del roscadero es complicado ya que "cada maestrillo
tiene su librillo", pero lo fundamental es, avanzar hacia la vaca
llevando los cuatro el mismo paso, avanzando todos con el mismo pié.
Cuando se produce el encuentro entre la vaca y el roscadero hay que
procurar tener el roscadero lo más bajo posible, "el
roscadero cacho", se solía oír antes. Los mozos púas
procurarán hacer fuerza con su brazo hacía bajo, contrarrestando la
fuerza que la vaca hace hacía arriba con su cabeza (obsérvese en la
primera foto, como la vaca hace fuerza hacía arriba con su cuello,
metiendo los riñones). La función del cuarto mozo es contrarrestar
el impulso hacia atrás, para ello procurará estirar una de sus
piernas lo más posible para que haga como de puntal y ofrezca mayor
resistencia a la fuerza que ya de por sí trae la vaca. Cuando la vaca
haya embestido unas cuantas veces es conveniente andar hacia atrás
para darle más confianza a la vaca a la vez que la dejas que se
recupere, y cuando está recuperada otra vez para adelante.
Se
suelen realizar concursos de roscaderos, muy tradicionales tanto en
las Cinco Villas, como en la Ribera del Ebro, pero el concurso más
importante es el que se celebraba en Zaragoza coincidiendo con las
fiestas del Pilar, y digo se celebraba, porque ya no se celebra.
Siempre se montaba un gran ambiente con este concurso, pero, según
nuestras noticias, hubo mozos que querían imponer a los ganaderos
ciertas vacas que dieran menos problemas o menos espectáculo, diría
yo, y por unas cosas y por otras se dejó de realizar lamentablemente.
El pasado año se quiso realizar una exhibición de roscaderos, pero
nada más lejos de la realidad, los mozos impusieron unas vacas y
estas no cumplieron, por lo tanto una vez más, espectáculo devaluado
y falseado.
Ojalá
vuelvan los roscaderos a ser lo que han sido. Antes de despedirme
quiero dar las gracias a José María Arnillas y a los Hnos. Ozcoz
(ganaderos tradicionales de vacas para roscaderos), por tantas y
tantas mañanas proporcionándonos emoción y espectáculo con la
bravura de sus vacas en los concursos de roscaderos y que ahora por
culpa de yo que sé quien, no podemos disfrutar.

Vaca
"Carinegra" Nº 327 de los Hnos. Ozcoz, triunfadora
indiscutible en los 3 últimos concursos de roscaderos celebrados en
la plaza de toros de Zaragoza (97, 98 y 99). Esta vaca desde el
concurso de 1.999 no ha pisado una sóla plaza.
Texto
escrito por Emilio Pérez,
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